Una vacada levantina nacida de la afición y la constancia
En la provincia de Castellón, tierra donde el toro es esencia de las fiestas populares y rey absoluto de las calles, existe un proyecto ganadero poco común en el Levante español: la ganadería Aída Jovani, una vacada de bravo que ha logrado abrirse camino lejos de las clásicas dehesas extremeñas o andaluzas. En pleno término municipal de Sant Mateu, sobre los terrenos ondulados y frescos de la finca La Fonteta, Pedro José Jovani Ferrara ha levantado, paso a paso y sin prisas, un sueño ganadero que hoy ya es una realidad consolidada.
Los orígenes: una afición que toma forma (1999–2005)
El origen de la ganadería se sitúa en mayo de 1999, cuando Pedro Jovani adquiere la finca La Fonteta a Octavio Bezaldún con la firme intención de criar ganado bravo. Alrededor del año 2000, llegan las primeras reses: vacas de procedencia Guateles y Jandilla, dos líneas dentro del tronco Domecq que marcarían el carácter de la vacada.
La década de los 2000 fue de crecimiento tranquilo pero seguro. La selección se hacía con criterio y afición: tientas rigurosas, vacas escogidas por su clase y su bravura, y la incorporación de sementales contrastados como “Imperial” Nº 25 G-9 procedencia Cayetano Muñoz (Torrestrella). En 2005 entra un toro clave, “Carbonero” Nº 65, del hierro de Madroñiz, que representa una infusión de sangre Guateles vía Arribas. Su llegada supuso un hito: un empuje genético notable y el inicio de lo que sería la línea distintiva de la casa.
Llegada de “Sultán” y consolidación genética (2009–2015)
El proyecto sigue creciendo en silencio y trabajo. En 2009 llega el semental más influyente de la ganadería: “Sultán” nº 46 G-2, también del hierro de Madroñiz y con raíces Guateles puro Jandilla adquirido a Camuñas. Desde entonces, “Sultán” padreó en La Fonteta durante más de una década, imprimiendo tipo, humillación y duración, tres virtudes buscadas por la familia Jovani.
Para mediados de la década de 2010, la vacada alcanza un nivel estable: unas 90 vacas de vientre, entre 6 y 8 sementales y un total ganadero cercano a las 280 cabezas. Todo ello en una finca muy distinta de las dehesas tradicionales, lo que hace aún más meritorio el crecimiento de la ganadería.
2016: el nacimiento del hierro “Aída Jovani”
El 23 de octubre de 2016 marca el punto de inflexión. Para celebrar el 20.º cumpleaños de su hija Aída, joven y entusiasta aficionada al caballo y al toro, Pedro decide que la ganadería llevará en adelante su nombre. Ese día se herran los primeros 60 becerros 25 machos y 35 hembras con el nuevo hierro y la divisa grana y verde.
El gesto no es sólo simbólico. Aída asume un papel activo en la dirección de la vacada; el propio ganadero confiesa que su hija es “más exigente y torista”, imprimiendo criterio y firmeza en la selección.
2017: el debut oficial y la apertura a nuevas plazas
El primer año completo como Aída Jovani trae consigo decisiones importantes. La ganadería da el salto a la novillada picada en la prestigiosa feria de Algemesí, dejando una buena impresión. También lidia en la feria de Castellón, en festejos sin caballos, donde vuelve a destacar por tipo y juego.
Desde entonces, la vacada se mueve con paso firme por distintas plazas de la Comunidad Valenciana y alrededores:
- Algemesí, Chelva, Bocairente, Utiel, Requena, l’Alcora…
- Incluso en 2018, cruza por primera vez las fronteras levantinas para lidiar en Toledo, donde deja un excelente sabor de boca.
La filosofía del ganadero no cambia: lidiar pocos festejos, entre 2 y 5 al año, para mantener la regularidad y la esencia del proyecto.
2017–2023: crecimiento, reconocimiento y calidad contrastada
Durante estos años, la ganadería refuerza su presencia en festejos formativos y en el circuito de escuelas taurinas. En 2016–2023, sus erales y novillos participan habitualmente en clases prácticas, certámenes y novilladas sin caballos. Destaca especialmente:
Julio de 2023 — VI Certamen Internacional de Escuelas Taurinas (Valencia)
Un novillo de Aída Jovani, el 3.º de la clase práctica, es premiado con vuelta al ruedo, un reconocimiento claro a la bravura y transmisión que caracteriza a la vacada.
Pero el hito más sonado llega antes:
2021 — Novillada con picadores en El Herrumblar (Cuenca)
Los utreros de Aída Jovani cuajan una tarde histórica:
ocho orejas y un rabo repartidos entre los tres novilleros.
Presentación impecable y un juego excepcional. Un éxito rotundo para una ganadería joven que empieza a consolidarse.
Presencia en festejos populares
Aunque su
enfoque principal es la lidia a pie, la ganadería también tiene presencia
creciente en festejos populares. En 2023, por ejemplo, se ven
toros con el hierro Aída Jovani en los encierros de Vila-real, lo que
amplía su reconocimiento entre los aficionados del toro de calle.
2025: consolidación en el Circuito Valenciano
El año 2025
confirma la madurez del proyecto. La ganadería lidia nuevamente en la semifinal
del Circuito Valenciano de Novilladas, en Ondara, con una
presentación “muy bien rematada” y novilleros que cortan orejas. También
participa en clases prácticas en Alicante y en diferentes fechas de
escuelas taurinas.
Ese mismo
año, Pedro Jovani participa en mesas redondas taurinas en Almassora,
reflejo del respeto que el mundo del toro en Castellón le profesa.
Filosofía y rumbo de futuro
Pese a su
éxito creciente, Pedro Jovani mantiene su idea original: no lidiar toros
cuatreños por el momento. La vacada avanza con serenidad, sin prisas, con
una selección basada en los tentaderos y la búsqueda de animales que humillen,
repitan, duren y transmitan emoción.
La
implicación de Aída fortalece el proyecto, aportando un enfoque moderno y
exigente. Su papel es especialmente significativo en un sector donde no abundan
las mujeres ganaderas.
La identidad de Aída Jovani
La ganadería
pertenece a la Asociación de Ganaderías de Lidia, luce divisa grana y
verde y emplea la orejisana en ambas como señal de oreja.
Su casa madre es la finca La Fonteta, en Sant Mateu, un enclave no
tradicional para bravo, pero que demuestra que la afición, el sacrificio y la
buena selección pueden crear calidad en cualquier geografía.
Una vacada joven con alma
clásica
La historia
de la ganadería Aída Jovani es la de una familia que ha sabido
construir, peldaño a peldaño, una vacada seria, honesta y cada vez más
reconocida. Desde sus raíces Guateles y Jandilla, desde los sementales como
“Mirón” “Carbonero” “Imperial” y
“Sultán”, desde la humildad y el trabajo constante en una tierra donde el toro
vive sobre todo en la calle, la familia Jovani ha forjado una ganadería que hoy
destaca en certámenes, plazas formativas y novilladas.
Los sementales han marcado la evolución de la ganadería Aída Jovani. Destacan “Imperial”, “Sultán”, del hierro de Madroñiz —Guateles vía Arribas—, que padreó en La Fonteta desde 2009, y “Carbonero”, incorporado en 2005, clave para consolidar un encaste Domecq definido y regular. Otros nombres citados en el ámbito aficionado, como “Mirón” o “Muy Guateles”, carecen de confirmación oficial. Con estas incorporaciones y una selección cuidadosa, la vacada ha forjado un encaste propio, manteniendo bravura, transmisión y regularidad, y destacando hoy en certámenes, plazas formativas y novilladas.
Agradecemos
sinceramente a la familia Jovani por
abrirnos las puertas de su ganadería y permitirnos conocer de cerca su esfuerzo
y pasión. Su dedicación y trabajo han logrado consolidar un proyecto único que
es un verdadero ejemplo de afición y constancia. ¡Les deseamos muchos más
éxitos en el futuro!
Ganadería Aída Jovani
(Castellón)
Una vacada levantina nacida de la
afición y la constancia
En la
provincia de Castellón, tierra donde el toro es esencia de las fiestas
populares y rey absoluto de las calles, existe un proyecto ganadero poco común
en el Levante español: la ganadería Aída Jovani, una vacada de bravo que
ha logrado abrirse camino lejos de las clásicas dehesas extremeñas o andaluzas.
En pleno término municipal de Sant Mateu, sobre los terrenos ondulados y
frescos de la finca La Fonteta, Pedro José Jovani Ferrara ha levantado,
paso a paso y sin prisas, un sueño ganadero que hoy ya es una realidad
consolidada.
Los orígenes: una afición que toma forma (1999–2005)
El origen de
la ganadería se sitúa en mayo de 1999, cuando Pedro Jovani adquiere la
finca La Fonteta a Octavio Bezaldún con la firme intención de criar ganado
bravo. Alrededor del año 2000, llegan las primeras reses: vacas de
procedencia Guateles y Jandilla, dos líneas dentro del tronco Domecq que
marcarían el carácter de la vacada.
La década de
los 2000 fue de crecimiento tranquilo pero seguro. La selección se hacía con
criterio y afición: tientas rigurosas, vacas escogidas por su clase y su
bravura, y la incorporación de sementales contrastados como “Imperial” Nº 25 G-9 procedencia
Cayetano Muñoz (Torrestrella). En 2005 entra un toro clave, “Carbonero”
Nº 65, del hierro de Madroñiz, que representa una infusión de sangre
Guateles vía Arribas. Su llegada supuso un hito: un empuje genético notable y
el inicio de lo que sería la línea distintiva de la casa.
Llegada de “Sultán” y consolidación genética
(2009–2015)
El proyecto
sigue creciendo en silencio y trabajo. En 2009 llega el semental más
influyente de la ganadería: “Sultán” nº 46 G-2, también del hierro de
Madroñiz y con raíces Guateles puro Jandilla adquirido a Camuñas. Desde
entonces, “Sultán” padreó en La Fonteta durante más de una década, imprimiendo
tipo, humillación y duración, tres virtudes buscadas por la familia Jovani.
Para
mediados de la década de 2010, la vacada alcanza un nivel estable: unas 90
vacas de vientre, entre 6 y 8 sementales y un total ganadero cercano a las 280
cabezas. Todo ello en una finca muy distinta de las dehesas tradicionales,
lo que hace aún más meritorio el crecimiento de la ganadería.
2016: el nacimiento del hierro “Aída Jovani”
El 23 de octubre
de 2016 marca el punto de inflexión. Para celebrar el 20.º cumpleaños de su
hija Aída, joven y entusiasta aficionada al caballo y al toro, Pedro
decide que la ganadería llevará en adelante su nombre. Ese día se herran los
primeros 60 becerros 25 machos y 35 hembras con el nuevo hierro y la divisa
grana y verde.
El gesto no
es sólo simbólico. Aída asume un papel activo en la dirección de la vacada; el
propio ganadero confiesa que su hija es “más exigente y torista”,
imprimiendo criterio y firmeza en la selección.
2017: el debut oficial y la apertura a nuevas plazas
El primer
año completo como Aída Jovani trae consigo decisiones importantes. La
ganadería da el salto a la novillada picada en la prestigiosa feria de Algemesí,
dejando una buena impresión. También lidia en la feria de Castellón, en
festejos sin caballos, donde vuelve a destacar por tipo y juego.
Desde
entonces, la vacada se mueve con paso firme por distintas plazas de la
Comunidad Valenciana y alrededores:
- Algemesí, Chelva, Bocairente,
Utiel, Requena, l’Alcora…
- Incluso en 2018, cruza
por primera vez las fronteras levantinas para lidiar en Toledo,
donde deja un excelente sabor de boca.
La filosofía
del ganadero no cambia: lidiar pocos festejos, entre 2 y 5 al año, para
mantener la regularidad y la esencia del proyecto.
2017–2023: crecimiento, reconocimiento y calidad
contrastada
Durante
estos años, la ganadería refuerza su presencia en festejos formativos y en el
circuito de escuelas taurinas. En 2016–2023, sus erales y novillos
participan habitualmente en clases prácticas, certámenes y novilladas sin
caballos. Destaca especialmente:
Julio de 2023 — VI Certamen Internacional de Escuelas
Taurinas (Valencia)
Un novillo
de Aída Jovani, el 3.º de la clase práctica, es premiado con vuelta
al ruedo, un reconocimiento claro a la bravura y transmisión que
caracteriza a la vacada.
Pero el hito
más sonado llega antes:
2021 — Novillada con picadores en El Herrumblar
(Cuenca)
Los utreros
de Aída Jovani cuajan una tarde histórica:
ocho orejas y un rabo repartidos entre los tres novilleros.
Presentación impecable y un juego excepcional. Un éxito rotundo para una
ganadería joven que empieza a consolidarse.
Presencia en festejos populares
Aunque su
enfoque principal es la lidia a pie, la ganadería también tiene presencia
creciente en festejos populares. En 2023, por ejemplo, se ven
toros con el hierro Aída Jovani en los encierros de Vila-real, lo que
amplía su reconocimiento entre los aficionados del toro de calle.
2025: consolidación en el Circuito Valenciano
El año 2025
confirma la madurez del proyecto. La ganadería lidia nuevamente en la semifinal
del Circuito Valenciano de Novilladas, en Ondara, con una
presentación “muy bien rematada” y novilleros que cortan orejas. También
participa en clases prácticas en Alicante y en diferentes fechas de
escuelas taurinas.
Ese mismo
año, Pedro Jovani participa en mesas redondas taurinas en Almassora,
reflejo del respeto que el mundo del toro en Castellón le profesa.
Filosofía y rumbo de futuro
Pese a su
éxito creciente, Pedro Jovani mantiene su idea original: no lidiar toros
cuatreños por el momento. La vacada avanza con serenidad, sin prisas, con
una selección basada en los tentaderos y la búsqueda de animales que humillen,
repitan, duren y transmitan emoción.
La
implicación de Aída fortalece el proyecto, aportando un enfoque moderno y
exigente. Su papel es especialmente significativo en un sector donde no abundan
las mujeres ganaderas.
La identidad de Aída Jovani
La ganadería
pertenece a la Asociación de Ganaderías de Lidia, luce divisa grana y
verde y emplea la orejisana en ambas como señal de oreja.
Su casa madre es la finca La Fonteta, en Sant Mateu, un enclave no
tradicional para bravo, pero que demuestra que la afición, el sacrificio y la
buena selección pueden crear calidad en cualquier geografía.
Una vacada joven con alma
clásica
La historia
de la ganadería Aída Jovani es la de una familia que ha sabido
construir, peldaño a peldaño, una vacada seria, honesta y cada vez más
reconocida. Desde sus raíces Guateles y Jandilla, desde los sementales como
“Mirón” “Carbonero” “Imperial” y
“Sultán”, desde la humildad y el trabajo constante en una tierra donde el toro
vive sobre todo en la calle, la familia Jovani ha forjado una ganadería que hoy
destaca en certámenes, plazas formativas y novilladas.
Los
sementales han marcado la evolución de la ganadería Aída Jovani.
Destacan “Imperial”, “Sultán”,
del hierro de Madroñiz —Guateles vía Arribas—, que padreó en La Fonteta desde
2009, y “Carbonero”, incorporado en 2005, clave para
consolidar un encaste Domecq definido y regular. Otros nombres citados en el
ámbito aficionado, como “Mirón” o “Muy Guateles”,
carecen de confirmación oficial. Con estas incorporaciones y una selección
cuidadosa, la vacada ha forjado un encaste propio, manteniendo bravura,
transmisión y regularidad, y destacando hoy en certámenes, plazas formativas y
novilladas.
Un proyecto
familiar, levantino y lleno de afición, que sigue creciendo sin renunciar a su
esencia. Una ganadería joven… pero con un futuro que apunta muy alto.
Agradecemos
sinceramente a la familia Jovani por
abrirnos las puertas de su ganadería y permitirnos conocer de cerca su esfuerzo
y pasión. Su dedicación y trabajo han logrado consolidar un proyecto único que
es un verdadero ejemplo de afición y constancia. ¡Les deseamos muchos más
éxitos en el futuro!



























