Ganadería Valdefresno
En Tabera de Abajo, en pleno Campo Charro salmantino, se encuentra la ganadería Valdefresno. Un lugar donde el tiempo va más despacio y donde todo gira alrededor del toro bravo y la dehesa.
La ganadería fue creada en 1992 por Nicolás Fraile Martín, tras la separación de la histórica “Puerto de San Lorenzo”. Pero su historia viene de mucho antes, de varias generaciones dedicadas al campo y a la selección del toro. Desde los años 50, con distintas compras de ganado y cruces, se ha ido formando la base de lo que hoy es Valdefresno.
Años más tarde, la historia volvió a repetirse dentro de la familia. Entre 2019 y 2020 se produce una nueva división ganadera. Por un lado, Nicolás Fraile continúa con el hierro de Valdefresno en la finca de Tellosancho. Por otro, José Enrique Fraile Mazas inicia su propio camino con la ganadería “Fraile de Valdefresno”. Desde 2022, ambas casas ya se anuncian y lidian por separado.
Este sitio tiene algo especial. No es solo por los toros, sino por el entorno. Las fincas de Tellosancho, Taberuela y Valdechapero suman más de 600 hectáreas de dehesa. Encinas, caminos de tierra, cercas de madera… todo muy auténtico, sin artificios.
El toro de Valdefresno impone. Es un animal serio, con mucha presencia, bien armado de pitones y con una mirada que llama la atención incluso desde lejos. Pero también tiene algo que lo hace interesante de fotografiar: no es un toro brusco, sino que transmite cierta calma dentro de su fuerza, algo que se aprecia bien en las imágenes.
También está el trabajo del ganadero, que forma parte de todo esto aunque a veces no se vea tanto. Detrás de cada toro hay años de selección, decisiones y observación.
Valdefresno mantiene una línea muy definida, basada en el encaste Atanasio Fernández y Lisardo Sánchez. Eso, para el aficionado y también para el fotógrafo, se traduce en una cierta coherencia: animales con un tipo claro, una forma de moverse reconocible y una personalidad muy marcada.
Ganadería Valdefresno
En Tabera de Abajo, en pleno Campo Charro salmantino, se encuentra la ganadería Valdefresno. Un lugar donde el tiempo va más despacio y donde todo gira alrededor del toro bravo y la dehesa.
La ganadería fue creada en 1992 por Nicolás Fraile Martín, tras la separación de la histórica “Puerto de San Lorenzo”. Pero su historia viene de mucho antes, de varias generaciones dedicadas al campo y a la selección del toro. Desde los años 50, con distintas compras de ganado y cruces, se ha ido formando la base de lo que hoy es Valdefresno.
Años más tarde, la historia volvió a repetirse dentro de la familia. Entre 2019 y 2020 se produce una nueva división ganadera. Por un lado, Nicolás Fraile continúa con el hierro de Valdefresno en la finca de Tellosancho. Por otro, José Enrique Fraile Mazas inicia su propio camino con la ganadería “Fraile de Valdefresno”. Desde 2022, ambas casas ya se anuncian y lidian por separado.
Este sitio tiene algo especial. No es solo por los toros, sino por el entorno. Las fincas de Tellosancho, Taberuela y Valdechapero suman más de 600 hectáreas de dehesa. Encinas, caminos de tierra, cercas de madera… todo muy auténtico, sin artificios.
El toro de Valdefresno impone. Es un animal serio, con mucha presencia, bien armado de pitones y con una mirada que llama la atención incluso desde lejos. Pero también tiene algo que lo hace interesante de fotografiar: no es un toro brusco, sino que transmite cierta calma dentro de su fuerza, algo que se aprecia bien en las imágenes.
También está el trabajo del ganadero, que forma parte de todo esto aunque a veces no se vea tanto. Detrás de cada toro hay años de selección, decisiones y observación.
Valdefresno mantiene una línea muy definida, basada en el encaste Atanasio Fernández y Lisardo Sánchez. Eso, para el aficionado y también para el fotógrafo, se traduce en una cierta coherencia: animales con un tipo claro, una forma de moverse reconocible y una personalidad muy marcada.









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