Ruiz de Velasco intensifica su preparación en Los Maños ante el desafío de La Maestranza

Ruiz de Velasco intensifica su preparación en Los Maños ante el desafío de La Maestranza


Ruíz de Velasco, ganadería Los Maños.


Ruiz de Velasco debuta con picadores en La Maestranza.


El novillero burgalés Eduardo Ruiz de Velasco afronta este domingo su presentación en La Maestranza como novillero con picadores, una cita clave en una temporada marcada por su consolidación como una de las promesas del toreo.



Nacido en Burgos el 25 de marzo de 2003 y formado en Madrid, comenzó su trayectoria en las escuelas taurinas antes de debutar sin picadores el 30 de abril de 2023. Su debut con picadores tuvo lugar el 29 de junio de 2025 en Cantalpino (Salamanca), donde cortó una oreja a cada uno de sus novillos en un mano a mano con Luis Rivero.



Destacado por su personalidad, sensibilidad y concepto propio del toreo, Ruiz de Velasco continúa dando pasos firmes en una carrera que despierta gran interés entre los aficionados.


Queremos expresar nuestro agradecimiento a la ganadería Los Maños y a la Asociación Cultural Taurina Los Maños por su atención y apoyo.


Ruiz de Velasco intensifica su preparación en Los Maños ante el desafío de La Maestranza

Ruiz de Velasco debuta con picadores en La Maestranza

El novillero burgalés Eduardo Ruiz de Velasco afronta este domingo su presentación en La Maestranza como novillero con picadores, una cita clave en una temporada marcada por su consolidación como una de las promesas del toreo.

Nacido en Burgos el 25 de marzo de 2003 y formado en Madrid, comenzó su trayectoria en las escuelas taurinas antes de debutar sin picadores el 30 de abril de 2023. Su debut con picadores tuvo lugar el 29 de junio de 2025 en Cantalpino (Salamanca), donde cortó una oreja a cada uno de sus novillos en un mano a mano con Luis Rivero.

Destacado por su personalidad, sensibilidad y concepto propio del toreo, Ruiz de Velasco continúa dando pasos firmes en una carrera que despierta gran interés entre los aficionados.

Queremos expresar nuestro agradecimiento a la ganadería Los Maños y a la Asociación Cultural Taurina Los Maños por su atención y apoyo.


Ganadería El Montecillo: tradición y evolución de una sangre brava

Ganadería El Montecillo: tradición y evolución de una sangre brava


La ganadería El Montecillo hunde sus raíces en el año 1885, cuando Luis da Gamma adquirió vacas y sementales de la histórica ganadería de Joaquín Murube, una de las bases de la cabaña brava moderna. Durante las décadas siguientes continuó incorporando sementales del mismo origen, consolidando un hierro con fuerte presencia de la sangre Murube.


En 1911 la ganadería pasó a manos de Antonio Pérez-Tabernero, quien introdujo sementales de Parladé, reforzando la línea genética y ampliando el ganado con nuevas incorporaciones en los años posteriores. Tras su fallecimiento, su hija Amelia Pérez-Tabernero Montalvo heredó la vacada, reorganizando el hierro y manteniendo la base genética procedente de la ganadería familiar.


Ya en el siglo XX, en 1985, la ganadería fue adquirida por Domingo Hernández, quien años después vendió el hierro a Francisco Medina. Este lo transformó en la ganadería de El Ventorrillo, formándola con vacas y sementales procedentes de Juan Pedro Domecq, una de las líneas más influyentes del toro bravo actual.


En 2005 Fidel San Román adquirió parte de esa base ganadera y fundó El Montecillo, incorporando además reses de El VentorrilloMontealtoConde de Mayalde y otros hierros ligados al encaste Domecq. De este modo se configuró una ganadería de procedencia claramente Vistahermosa-Parladé, con predominio de la línea de Juan Pedro Domecq.

Uno de los sementales de la ganadería

Los toros de El Montecillo suelen presentar una alzada media, lomo recto y cuello largo, con hechuras finas y pitones bien armados. En cuanto a pelajes, la ganadería muestra gran variedad: predominan los negros, castaños y colorados, aunque también aparecen capas más singulares como burracos, sardos o jaboneros.



La divisa debutó con éxito en la Feria de San Isidro de 2011, en la plaza de Las Ventas, consolidándose durante varios años en este exigente escenario. Tras el fallecimiento de Francisco “Paco” Medina en 2019, la ganadería continuó su camino hasta que en 2023 fue adquirida por la empresa Cebaderos de Rozalén S.L.U., actual propietaria.

Uno de los sementales de la ganadería

Hoy, desde la finca “El Montecillo” en Orgaz (Toledo), este hierro mantiene viva una línea genética marcada por la movilidad, la transmisión y la pureza del encaste Domecq, características que siguen dando personalidad a sus toros en el campo y en la plaza.

Agradecemos a Víctor Guijarro por abrirnos las puertas de su casa y permitirnos disfrutar del campo y de la ganadería El Montecillo.

Toro reseñado para la temporada.

Ganadería El Montecillo: tradición y evolución de una sangre brava

La ganadería El Montecillo hunde sus raíces en el año 1885, cuando Luis da Gamma adquirió vacas y sementales de la histórica ganadería de Joaquín Murube, una de las bases de la cabaña brava moderna. Durante las décadas siguientes continuó incorporando sementales del mismo origen, consolidando un hierro con fuerte presencia de la sangre Murube.

En 1911 la ganadería pasó a manos de Antonio Pérez-Tabernero, quien introdujo sementales de Parladé, reforzando la línea genética y ampliando el ganado con nuevas incorporaciones en los años posteriores. Tras su fallecimiento, su hija Amelia Pérez-Tabernero Montalvo heredó la vacada, reorganizando el hierro y manteniendo la base genética procedente de la ganadería familiar.

Ya en el siglo XX, en 1985, la ganadería fue adquirida por Domingo Hernández, quien años después vendió el hierro a Francisco Medina. Este lo transformó en la ganadería de El Ventorrillo, formándola con vacas y sementales procedentes de Juan Pedro Domecq, una de las líneas más influyentes del toro bravo actual.

En 2005 Fidel San Román adquirió parte de esa base ganadera y fundó El Montecillo, incorporando además reses de El Ventorrillo, Montealto, Conde de Mayalde y otros hierros ligados al encaste Domecq. De este modo se configuró una ganadería de procedencia claramente Vistahermosa-Parladé, con predominio de la línea de Juan Pedro Domecq.

Los toros de El Montecillo suelen presentar una alzada media, lomo recto y cuello largo, con hechuras finas y pitones bien armados. En cuanto a pelajes, la ganadería muestra gran variedad: predominan los negros, castaños y colorados, aunque también aparecen capas más singulares como burracos, sardos o jaboneros.

La divisa debutó con éxito en la Feria de San Isidro de 2011, en la plaza de Las Ventas, consolidándose durante varios años en este exigente escenario. Tras el fallecimiento de Francisco “Paco” Medina en 2019, la ganadería continuó su camino hasta que en 2023 fue adquirida por la empresa Cebaderos de Rozalén S.L.U., actual propietaria.

Hoy, desde la finca “El Montecillo” en Orgaz (Toledo), este hierro mantiene viva una línea genética marcada por la movilidad, la transmisión y la pureza del encaste Domecq, características que siguen dando personalidad a sus toros en el campo y en la plaza.

Agradecemos a Víctor Guijarro por abrirnos las puertas de su casa y permitirnos disfrutar del campo y de la ganadería El Montecillo.

Día de herradero en El Ancla: tradición junto al río Gállego

Día de herradero en El Ancla: tradición junto al río Gállego

La ganadería de Alejandro Ibáñez celebró su herradero en la finca San Antonio, una jornada de campo bravo en la que los becerros recibieron el hierro que marcará su identidad.


Alejandro Ibáñez García



La ganadería El Ancla, propiedad de Alejandro Ibáñez García, celebró su herradero en la finca San Antonio, en Zuera, una de las jornadas más tradicionales del campo bravo, donde los becerros reciben el hierro que marcará su identidad.

Jesús Ruíz.

Hierro de la ganadería.



 

La mañana amaneció fría y húmeda a orillas del río Gállego. Desde primera hora, la finca comenzó a llenarse de actividad mientras el equipo de la ganadería preparaba los corrales y apartaba los animales que protagonizarían la jornada.




El herradero, considerado el “bautismo de fuego” del toro bravo, es el momento en el que cada becerro recibe su número, el hierro y la señal de la casa. Durante más de dos horas se herraron reses nacidas entre julio de 2023 y junio de 2025, todas ellas con el hierro de El Ancla y su señal característica: el despunte en ambas orejas.


La ganadería fue fundada en 2019 por Alejandro Ibáñez junto a Juan García Latas. El proyecto comenzó con animales de Gerardo Ortega, a los que se sumaron posteriormente reses de José Antonio Baigorri, además de una línea de Casta Navarra procedente de Faure y Domínguez, y animales de la ganadería El Piteo.


Hoy el ganado pasta en las 120 hectáreas de la finca San Antonio, donde se mantienen separadas las distintas líneas con un objetivo claro: seleccionar animales bravos, encastados y con personalidad.

Ganadería “El Ancla”. Zuera (Zaragoza).

Como manda la tradición del campo bravo, tras el trabajo llegó el momento de compartir mesa y conversación entre ganaderos, amigos y aficionados.

Finca “San Antonio”.

Nuestro agradecimiento a Alejandro Ibáñez García por abrirnos las puertas de su casa y permitirnos vivir una jornada tan especial. Una ganadería joven que avanza con paso firme y afición verdadera a orillas del Gállego.



Día de herradero en El Ancla
Tradición y campo bravo a orillas del río Gállego

La ganadería El Ancla, propiedad de Alejandro Ibáñez García, celebró su herradero en la finca San Antonio, en Zuera, una de las jornadas más tradicionales del campo bravo, donde los becerros reciben el hierro que marcará su identidad.

La mañana amaneció fría y húmeda a orillas del río Gállego. Desde primera hora, la finca comenzó a llenarse de actividad mientras el equipo de la ganadería preparaba los corrales y apartaba los animales que protagonizarían la jornada.

El herradero, considerado el “bautismo de fuego” del toro bravo, es el momento en el que cada becerro recibe su número, el hierro y la señal de la casa. Durante más de dos horas se herraron reses nacidas entre julio de 2023 y junio de 2025, todas ellas con el hierro de El Ancla y su señal característica: el despunte en ambas orejas.

La ganadería fue fundada en 2019 por Alejandro Ibáñez junto a Juan García Latas. El proyecto comenzó con animales de Gerardo Ortega, a los que se sumaron posteriormente reses de José Antonio Baigorri, además de una línea de Casta Navarra procedente de Faure y Domínguez, y animales de la ganadería El Piteo.

Hoy el ganado pasta en las 120 hectáreas de la finca San Antonio, donde se mantienen separadas las distintas líneas con un objetivo claro: seleccionar animales bravos, encastados y con personalidad.

Como manda la tradición del campo bravo, tras el trabajo llegó el momento de compartir mesa y conversación entre ganaderos, amigos y aficionados.