"Diego Urdiales en El Montecillo: El Arte del Toreo Clásico"

"Diego Urdiales en El Montecillo: El Arte del Toreo Clásico"


Diego Urdiales: Guardián del Toreo Clásico

Diego Urdiales (Arnedo, La Rioja, 31 de mayo de 1975) es uno de los toreros más representativos del clasicismo contemporáneo. Forjado en la Escuela Taurina de su ciudad, destacó pronto por su concepto puro y su personalidad artística. En 1998 ganó el prestigioso Zapato de Oro, consolidándose como una de las grandes promesas del escalafón novilleril.


Tomó la alternativa el 15 de agosto de 1999 en Dax, con Paco Ojeda como padrino, y confirmó en 2001 en la exigente Plaza de Toros de Las Ventas, plaza clave en su trayectoria. Aunque sus inicios como matador fueron discretos en cuanto a oportunidades, su carrera se consolidó gracias a la constancia y a faenas de gran profundidad en Madrid, Sevilla y Bilbao.


Su estilo, basado en el temple, la naturalidad y la sobriedad, le ha valido el reconocimiento como uno de los grandes defensores del toreo clásico actual. Admirado por compañeros como Morante de la Puebla o Alejandro Talavante, Urdiales representa una forma de entender el toreo fiel a la tradición y alejada de artificios.


En 2025 celebró 25 años de alternativa con triunfos destacados en Arnedo, Bilbao y Sevilla, reafirmando su vigencia artística. Para 2026 inicia una nueva etapa profesional tras cerrar su relación con Luis Miguel Villalpando y nombrar como apoderado a Israel Vicente, abriendo así un nuevo capítulo en su trayectoria.

Siempre vinculado a su tierra, mantiene un compromiso constante con Arnedo y Logroño, donde es considerado un símbolo taurino y cultural de La Rioja.


El tentadero se llevó a cabo en la finca El Montecillo, donde pasta la vacada de Víctor Guijarro, ganadero titular de la divisa El Montecillo.

Nuestro más sincero agradecimiento a Diego Urdiales por compartir su arte y su pasión por el toreo clásico, a Víctor Guijarro por abrirnos las puertas de la finca El Montecillo y mostrarnos la excelencia de su vacada, al Club Taurino de Arnedo por su apoyo constante, y a todos los presentes, cuyo entusiasmo y complicidad hicieron de este tentadero una experiencia inolvidable.

"El ganadero Víctor Guijarro, junto con Diego Urdiales y el mayoral José Ramón González."


"Diego Urdiales en El Montecillo: El Arte del Toreo Clásico"

Diego Urdiales: Guardián del Toreo Clásico

Diego Urdiales (Arnedo, La Rioja, 31 de mayo de 1975) es uno de los toreros más representativos del clasicismo contemporáneo. Forjado en la Escuela Taurina de su ciudad, destacó pronto por su concepto puro y su personalidad artística. En 1998 ganó el prestigioso Zapato de Oro, consolidándose como una de las grandes promesas del escalafón novilleril.

Tomó la alternativa el 15 de agosto de 1999 en Dax, con Paco Ojeda como padrino, y confirmó en 2001 en la exigente Plaza de Toros de Las Ventas, plaza clave en su trayectoria. Aunque sus inicios como matador fueron discretos en cuanto a oportunidades, su carrera se consolidó gracias a la constancia y a faenas de gran profundidad en Madrid, Sevilla y Bilbao.

Su estilo, basado en el temple, la naturalidad y la sobriedad, le ha valido el reconocimiento como uno de los grandes defensores del toreo clásico actual. Admirado por compañeros como Morante de la Puebla o Alejandro Talavante, Urdiales representa una forma de entender el toreo fiel a la tradición y alejada de artificios.

En 2025 celebró 25 años de alternativa con triunfos destacados en Arnedo, Bilbao y Sevilla, reafirmando su vigencia artística. Para 2026 inicia una nueva etapa profesional tras cerrar su relación con Luis Miguel Villalpando y nombrar como apoderado a Israel Vicente, abriendo así un nuevo capítulo en su trayectoria.

Siempre vinculado a su tierra, mantiene un compromiso constante con Arnedo y Logroño, donde es considerado un símbolo taurino y cultural de La Rioja.

El tentadero se llevó a cabo en la finca El Montecillo, donde pasta la vacada de Víctor Guijarro, ganadero titular de la divisa El Montecillo.

Nuestro más sincero agradecimiento a Diego Urdiales por compartir su arte y su pasión por el toreo clásico, a Víctor Guijarro por abrirnos las puertas de la finca El Montecillo y mostrarnos la excelencia de su vacada, al Club Taurino de Arnedo por su apoyo constante, y a todos los presentes, cuyo entusiasmo y complicidad hicieron de este tentadero una experiencia inolvidable.